Celebra Arquidiócesis de Puebla Corpus Christi

 La Arquidiócesis de Puebla celebra el Corpus Christi (Cuerpo de Cristo), decretado por el Papa Urbano IV en 1264 y con el cual se recuerda y vive que Jesús instituyó la eucaristía el Jueves Santo, esto para quedarse como alimento de vida, señaló el obispo auxiliar, Eugenio Lira Rugarcía.

Durante la misa en la Catedral de Puebla destacó la importancia de esta conmemoración, en la que con la fuerza de la Eucaristía ayuda a que los fieles cada día sean constructores de unidad en la familia y en la sociedad para edificar un mundo mejor.

“El Papa Benedicto XVI ha dicho, la hora de Jesús quiere llegar a ser nuestra hora y lo será si nosotros mediante la celebración de la Eucaristía nos dejamos arrastrar por aquel proceso de transformaciones que el Señor pretende. La Eucaristía debe llegar a ser el centro de nuestra vida”, refirió.

Al término de la misa se llevó a cabo una procesión con el Santísimo Sacramento, como una manifestación pública de fe, en donde se acompaña a Jesús Resucitado en su camino por el mundo entero.

En Puebla, desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, por las Leyes de Reforma, se tenía la más solemne procesión encabezada por la Tarasca (serpiente-dragón) y un esqueleto de madera, seguido por las cofradías y al final el Santísimo Sacramento, con el significado de que Jesús ha vencido al demonio y a la muerte.

En la época virreinal, los rancheros elegantemente vestidos llegaban a Catedral con sus mulas cargadas con las primicias de la cosecha, como son granos y pulque, después de las primeras lluvias.

En cuanto a la festividad con las tradicionales mulitas, la Iglesia Católica narra que un hombre, llamado Ignacio, tenía dudas acerca de su vocación sacerdotal y un Jueves de Corpus le pidió a Jesucristo que le enviara una señal.

Al pasar el Santísimo Sacramento frente a Ignacio en la procesión, pensó “si ahí estuviera presente Dios, hasta las mulas se arrodillarían” y, en ese instante, la mula del hombre se arrodilló e Ignacio interpretó esto como señal y entregó su vida a Dios en el sacerdocio.

Así fue como surgieron las mulitas elaboradas con hojas de plátano secas con pequeños guacales de dulces de coco o de frutas de diversos tamaños.

Se destaca que una mulita en la solapa o comprar una mulita para adornar la casa, significa que, al igual que la mula de Ignacio, los fieles se arrodillan ante la eucaristía reconociendo en ella la presencia de Dios.

Fuente: notimex

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