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Verduras y frutas para el hígado

Martes, 29 Octubre, 2013 - 09:57

En este artículo veremos aquellos alimentos que pueden ayudarnos a limpiar nuestro hígado. Para ello basta con introducirlos en su alimentación junto al resto de los alimentos necesarios para una nutrición completa y adecuada. Solo así, conseguiremos mantener nuestro hígado en condiciones sanas y que funcione de una forma correcta. Recuerde que para conseguir el efecto beneficioso para el hígado debe introducir estos alimentos en su dieta de forma variada y equilibrada.

Aceite de oliva: El aceite de oliva virgen crudo resulta terapéutico para el hígado, cuando se usa con moderación. Ayudan al cuerpo, proporcionando una base de lípidos que pueden neutralizar las toxinas dañinas en el cuerpo. De esta manera, disminuiremos la sobrecarga tóxica en el hígado.

Achicoria amarga o diente de león: La achicoria posee propiedades hepatoprotectivas, coleréticas, y colagogas, es decir, ayuda a que nuestro hígado no esté enfermo mejorando los casos de insuficiencia hepática. Además estimula la producción de bilis y ayuda a vaciar la vesícula biliar, por ello también resulta muy adecuada en casos de insuficiencia biliar. Sus hojas tiernas se pueden tomar en ensaladas, aliñadas con aceite y limón.

Aguacate: Este superalimento presenta la ventaja de ayudar a nuestro organismo a producir glutation (se trata de un tripéptido no proteínico que deriva de aminoácidos, que es un antioxidante que ayuda a proteger las células de especies reactivas de oxígeno como los radicales libres y los peróxidos). Existen estudios recientes que indican que el consumo regular de aguacate mejora la salud del hígado.

Ajo: Tan solo una pequeña cantidad es suficiente para activar las enzimas hepáticas que ayudan a nuestro organismo a eliminar toxinas. Además este bulbo contiene altas cantidades de alicina y selenio, ambos compuestos presentan la capacidad de ayudar en la limpieza del hígado.

Alcachofas: La alcachofa por su contenido en cinarina y otras sustancias potencian la función hepática, desintoxican y facilitan la eliminación de sustancias nocivas. Además pueden aumentar la secreción de bilis y mejorar su vaciamiento al intestino. Son capaces de paliar las digestiones pesadas y el mal aliento que suele acompañar al mal funcionamiento hepático.

Berenjenas: Es un tónico digestivo que presenta la capacidad de activar la función de la vesícula de una forma suave. Por ello es buena cuando nuestro hígado necesita de una ayuda extra para disolver la grasa, tal y como ocurre en caso de insuficiencia hepática.

Cardo: Posee una sustancia cinarina (responsable del ligero sabor amargo que ostenta el cardo), la cual presenta un efecto colerético (estimula la secreción de bilis), descongestiona el hígado y consecuentemente facilita su buen funcionamiento. También posee una sustancia llamada silimarina que tiene el poder de regenerar las células hepáticas. Se consume habitualmente en infusión, o en comprimidos de extracto seco, no obstante las hojas tiernas y sin espinas del cardo mariano se pueden añadir a las ensaladas.

Cebollas: Las propiedades saludables de la cebolla no son atribuidas a su composición nutricional, sino a la abundancia en sustancias antioxidantes como flavonoides, compuestos azufrados, etc. Más concretamente posee un aceite esencial sulfurado que estimula la función desintoxicadora del hígado.

Ciruelas: Esta fruta evita el estreñimiento y favorece la eliminación de desechos orgánicos. Además de ser bajas en sodio, grasa y proteína. Póngalas en su dieta ya que su consumo facilita el trabajo hepático.

Crucíferas: El consumo de verduras crucíferas (brócoli, col, coliflor) incrementa la cantidad de glucosinolatos en su sistema, aumentando la producción de enzimas en el hígado. Estas enzimas naturales ayudan a eliminar las sustancias cancerígenas y otras toxinas de nuestro cuerpo que reducen significativamente el riesgo de contraer cáncer. Tampoco debemos dejar pasar por alto que el brócoli es rico en antioxidantes como la vitamina C, los beta carotenos, el selenio, el superóxido dismutasa y el zinc. Éstos hacen de éste un alimento clave para luchar contra el cáncer.
Cúrcuma: La cúrcuma es uno de los ingredientes del curry en la gastronomía de la India y aporta un color amarillo intenso característico, procedente de la raíz de la planta. Se puede considerar la especie preferida del hígado ya que ayuda a aumentar la desintoxicación del hígado, ayudando a las enzimas que tienen como misión expulsar carcinógenos de la dieta.

Escarola: La lechuga rizada o escarola es una planta de la familia de las endibias que facilita el vaciamiento de la vesícula biliar, por lo que es beneficiosa para el hígado.

 Fresas: Esta fruta posee la ventaja de regular la función hepática, al ayudar a limpiar y a depurar nuestro organismo de la acción de las toxinas acumuladas. Además de aconsejarse su consumo en caso de padecer hepatitis.

Granos enteros: Los alimentos ricos en vitaminas del complejo B (arroz integral, trigo integral) mejoran la metabolización de las grasas en general, así como la función hepática y la descongestión del hígado. Por ello, tome mejor cereales integrales.

Hortalizas de hoja verde: El consumo de verduras de hoja verde (crudas, cocinadas o en su jugo) resulta ser un buen aliado para la limpieza del hígado, ya que posee la capacidad de neutralizar metales pesados, productos químicos y pesticidas. Por ello, incorpore a su dieta calabaza amarga, rúcula, hojas de diente de león, espinacas, hojas de mostaza y achicoria. Con ello ayudará a aumentar la creación y el flujo de la bilis, la sustancia que elimina los residuos procedentes de los órganos y sangre.

 Limones y limas: Por su contenido en vitamina C, ayudan a nuestro organismo a transformar las sustancias tóxicas en sustancias que pueden ser absorbidas por el agua. Tomar jugo de lima o limón recién exprimido por la mañana ayuda a estimular el hígado.

Manzana: Esta fruta rica en pectina facilita el vaciamiento de la bilis y la descongestión hepática, además de poseer los componentes químicos necesarios para que nuestro organismo se libere y limpie de sustancias tóxicas. En definitiva hace más fácil el proceso de limpieza por parte del hígado.

Naranjas: Por su gran aporte de vitamina C, las naranjas ( y las mandarinas) ayudan a nuestro organismo a transformar las sustancias tóxicas en sustancias que pueden ser absorbidas por el agua y eliminadas a través de la orina.

Nísperos: Reducen el tamaño del hígado en casos de hepatomegalia congestiva, ya que son descongestivos.

Nueces: Por su alto contenido en arginina (que es un aminoácido), este fruto seco ayuda al hígado en la desintoxicación del amoniaco (que es un producto de deshecho del organismo). Y por su contenido en glutation y ácidos grasos Omega-3 apoya las acciones normales de limpieza del hígado.

Pimienta de cayena: Se puede considerar un alimento bueno para la salud general del hígado al contener muchos fitoquímicos (betacarotenos, luteína), así como ser fuente de vitaminas del complejo B y vitamina C y E.

Pomelo: Se puede considerar uno de los alimentos que mejor va para el hígado, esto se debe a su contenido alto en vitamina C y antioxidantes, que ayudan a incrementar el proceso natural de limpieza del hígado. Para promover la producción de enzimas desintoxicantes del hígado y ayudar a eliminar sustancias cancerígenas y otras toxinas de nuestro organismo es bueno tomar jugo de esta fruta.

Rábanos: Su contenido en intibina (sustancia que tiene efecto colagogo) hace de esta hortaliza un alimento bueno y depurativo de la vesícula y el hígado. En definitiva, el rábano estimula la función hepática y aumenta la producción de bilis haciéndola más fluida y facilitando su vaciamiento. Se pueden tomar crudos en ensaladas o bien tomar un vaso de jugo fresco.

Remolacha: Por su contenido en flavonoides y betacarotenos ayuda y mejora la función hepática en general. Así como, aumentar el flujo de bilis y favorecer la eliminación de los productos tóxicos del hígado.

Soja: Por su contenido en lecitina, esta leguminosa ayuda al hígado a procesar las grasas evitando que se depositen en dicho órgano. Además la lecitina contiene colina, que es un factor vitamínico indispensable para el metabolismo hepático.

Semilla de alcaravea: También conocida como caraway por los ingleses, esta semilla posee acción antioxidante al ser rica en carotenoides y flavonoides. Y es considerada buena para las enfermedades hepáticas y de la vesícula, además de ayudar a nuestro organismo a producir glutatione.

Té verde: Esta bebida rica en antioxidantes como las catequinas es buena para el funcionamiento del hígado en general.

Uvas: Poseen la capacidad de activar la acción desintoxacadora del hígado y estimular la producción de bilis. Además en caso de cirrosis facilita el retorno de la sangre del aparato digestivo al hígado disminuyendo así la hipertensión portal producida por esta enfermedad.

Zanahorias: El consumo de zanahorias puede ayudar a estimular y mejorar la función hepática en general al ser ricas en flavonoides y betacarotenos.

Fuente: Revista Puleva Salud