Desea Margarita Zavala un México de libre tránsito

La presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Margarita Zavala, expresó hoy que le gustaría que México “fuera un país que no obligara a la migración, sino de libre tránsito por todo el territorio”.

Al asistir al Palacio de Bellas Artes, para participar en la mesa “Infancia”, dentro del II Congreso internacional “La experiencia intelectual de las mujeres en el siglo XXI”, la también abogada apuntó que apoyar a la infancia no requiere sólo “del amor a los niños y de la buena voluntad, sino de hacerlo profesionalmente”.

Explicó que las leyes y políticas públicas establecen el interés superior de los niños y, actualmente “hay hombres y mujeres que trabajan a favor de los niños y cada vez más. Ya hay un profesionalismo en el cuidado y trato hacia la infancia”, dijo ante el público y las invitadas especiales a la mesa.

La idea y lo mejor es trabajar con profesionales en el tema, en México y el mundo, agregó “porque los niños humanizan todos los temas y cuando los visibilizamos, se tratan mejor; los niños llevan a todos los temas”, dijo al hablar de las políticas públicas de apoyo a niños migrantes que ha emprendido México.

En ese contexto, narró sus experiencias al trabajar desde hace años, con otras damas de las diversas entidades del país y del extranjero, los temas de los niños más desde la perspectiva del compromiso social con ellos, que desde la posición de esposas de los presidentes, los gobernadores o los presidentes municipales.

Subrayó un dato trascendente: en 2008, 22 mil niños fueron repatriados de Estados Unidos sin compañía de un adulto, mientras que otros 150 menores regresaron sin adulto el año pasado.

“Creo que un niño o niña que cruza el país para llegar a Estados Unidos es un niño o niña que no se puede perder México”, consideró.

Porque esos niños, advirtió, cruzan el país, salen de él y se internan en Estados Unidos, porque van en busca de su mamá o su papá. Tras considerar esa situación, las autoridades del país han capacitado de manera especial a los miembros de Migración, para saber cómo tratar a todos los niños repatriados.

Por su parte, Michi Strausfeld (España), filóloga y editora quien recibió la Orden Isabel la Católica en 2009 por su labor en la difusión de la literatura española en Alemania, destacó que ahora no se trata de escribir para niños.

“Ahora la tarea es incluso más difícil, pues debemos escribir para todas las edades”, sentenció.

Ella, una de las primeras editoras en traer a México a autores como Michael Ende y Roald Dahl, estimó que hay que familiarizar a todos los pequeños con la lectura, y lograr que los libros se conviertan, en los años de infancia, en amigos y acompañantes; ver a los padres leyendo es el mejor ejemplo”, subrayó.

“En la actualidad, la alegría de ver un libro y hojearlo está menguada”, acotó, y para contrarrestar lo anterior aconsejó que los libros para niños no sean confundidos con los libros de texto escolares.

“Hay que globalizar la mente con buena literatura de los cinco continentes”, pidió a quienes siguen el congreso.

“Los niños son críticos implacables, tienen derechos propios y un mundo propio, por eso, para estimular su fantasía, nada mejor que un libro, porque la lectura siempre es activa y activa la imaginación y la mente”. Andersen dijo que “quien escribe para los jóvenes escribe para la eternidad”, recordó la especialista.

Otra invitada, Angels Simon (España), editora de varios libros sobre derecho del niño publicados por “Save the Children”, destacó que el poder de la literatura es el poder del cambio social. “En 1989, el niño dejó de ser percibido como un objeto de protección por parte de la familia para volverse un sujeto de derechos”.

Sobre los derechos de los niños, Simon, quien realiza trabajos a favor de los niños desde Amnistía Internacional, puso en relieve “el reto que enfrentamos ahora es cómo la norma la podemos trasladar a la práctica”, y comentó que la literatura puede ayudar muchísimo al derecho en cuanto al cambio social.

Alicia Molina (México), autora de “El zurcidor del tiempo” y “Tache al tache”, se pronunció por incluir a los niños con capacidades diferentes en todos los programas y actividades de arte y cultura. “Debemos tener un proceso de recuperación de la infancia cuando los niños son vulnerables, como los niños migrantes.

“Me parece que hay que revisar los procesos de exclusión para encontrar mecanismos de inclusión”, concluyó Molina en la mesa moderada por Miriam Martínez (México), coordinadora nacional de Conaculta Niños Alas y Raíces.

Fuente: Notimex

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