Exclavadista Azul Almazán denuncia abusos de su entrenador

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La exclavadista mexicana Azul Almazán, participante en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, reveló detalles de los diversos abusos que sufrió por parte de su ex entrenador Francisco Rueda.

La atleta contó a la periodista Carmen Aristegui, en entrevista para CNN, que en 2001, cuando ella tenía 19 años, entregó a la extinta Comisión Reorganizadora de la Federación Mexicana de Natación un escrito de seis hojas titulado “Yo acuso” en donde afirmó ser víctima de “terrorismo psicológico, discriminación, amenazas, abuso de poder, torturas mentales e insultos”, denuncia que fue ignorada por las autoridades deportivas mexicanas.

“Yo decidí alzar mi voz y destapar toda la cloaca que había en ese deporte. Tuve que agarrar fuerza para decirlo”, expresó.

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En su relato, la deportista explicó que Rueda fue el encargado de entrenarla para competir en Sidney, por lo que ella depositó toda su confianza en él; sin embargo, poco a poco aparecieron diversas insinuaciones sexuales y llegó un momento en que él le pidió que tuvieran “mayor comunicación”, lo cual le resultó confuso a la joven ya que su relación profesional era muy buena.

“Mi entrenador era mi luz, mi esperanza, mi amigo, mi papá; el me mostró el sueño, me lo puso palpable. La relación que tenía con él era increíble. Hay una línea muy tenue que si alguno de los dos cruza, ahí empiezan los problemas, empiezas a confundir las cosas”, comentó Almazán.

Asimismo, detalló que Rueda le hizo vivir varias situaciones incómodas relacionadas con temas sexuales, como obligarla a ver películas pornográficas junto a él, quien únicamente se cubría con una manta, además de aplicarle masajes con el traje de baño hasta la cintura, supuestamente para aliviarle dolores.

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Cuando Azul finalmente se decidió a denunciar el comportamiento de su entrenador recibió una respuesta negativa. Pues además de que su carta fue archivada, cerca de 40 padres de familia, en compañía de la psicóloga Cristina Fink, quien trabajaba con el equipo de clavados, manifestaron su apoyo a Rueda.

“Me costó muchos años salir de esa vida. Parece fácil, pero el abuso y acoso mental, fue mucho más pesado que si alguien hubiera abusado de mí”, comentó la atleta, quien en ese entonces prefirió irse a vivir a Estados Unidos para superar su mala experiencia.

En 2004, Rueda fue acusado de violación por parte de los padres de la exclavadista Laura Sánchez, por lo que la Federación Mexicana de Natación lo inhabilitó de por vida como entrenador.

La Jornada

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