Exige Greenpeace una política de ríos limpios de sustancias tóxicas

En el Salto de Juanacatlán, activistas de Greenpeace desplegaron una manta con el mensaje “Ríos mexicanos, Ríos tóxicos”, para exigir a las autoridades y a la industria la aplicación de una política de ríos limpios de sustancias tóxicas.

En el marco del Día Mundial del Agua y a bordo de kayaks, vestidos de trajes protectores y con máscaras para evitar la inhalación de gases dañinos, los activistas afirmaron que más de 70 por ciento de los ríos en México tienen algún grado de contaminación.

La organización ambientalista denunció la situación crítica existente en los cuerpos superficiales de agua en México, donde más de 70 por ciento tienen algún grado de contaminación.

El director de campañas de Greenpeace México, Gustavo Ampugnani resaltó que la infición hídrica perjudica directamente a las comunidades que viven en las inmediaciones de los ríos, lagos y otros afluentes, porque provocan daños a la salud e infecta las fuentes de alimentos.

Subrayó que la cascada El Salto de Juanacatlán, que recibe las aguas del río Santiago, es emblemática de la magnitud del problema por su toxicidad, olor pútrido, el color turbio del agua y la espuma nociva que alcanza hasta medio metro de altura en el afluente.

Sobre todo por su proximidad a las viviendas y la ausencia de vida silvestre en sus inmediaciones, esto demuestra “que este río muerto es un desastre ambiental”, afirmó.

Denunció que en varios puntos del río Santiago se detectan componentes tóxicos como mercurio, cadmio, cromo y plomo, entre otros muchos.

“Existen más casos de contaminación paradigmáticos como lo son el río Atoyac, en Puebla o el río Blanco, en Veracruz, sin embargo, se trata de un problema generalizado en todo el país”, dijo.

Añadió que la industria sucia es una de las principales fuentes de contaminación de los ríos en México y en el mundo.

Uno de los indicadores de calidad del agua establecidos por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO) señala que las descargas industriales generan 340 por ciento más contaminación que las aguas residuales municipales.

Por ello, apuntó, Greenpeace demanda al gobierno mexicano que se implemente una política de ríos limpios para 2020, que incluya: Una política de cero descargas de sustancias tóxicas para el 2020; la ampliación de las sustancias reguladas por la NOM-001-ECOL-1996 y la NOM-002-ECOL-1996.

Fuente: Notimex

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