León Trotsky, activista soviético se refugia en México

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Lev Davidovich Bronstein, mejor conocido en el mundo entero como León Trotsky, llegó al puerto de Tampico un 10 de enero de 1937 y murió el 21 de agosto de 1941 en la Ciudad de México, donde vivió refugiado los últimos años de su vida refugió, luego de una larga diáspora hasta que el gobierno de Lázaro Cárdenas le ofreció asilo político. La llegada a nuestro país causó polémica internacional entre antagónicos y admiradores. Al conocerse la noticia, los primeros sorprendidos fueron los soviéticos, liderados por José Stalin, su más férreo enemigo. ¿Quién era Trotsky que apenas se mencionó su nombre provocó los más incendiarios comentarios o las más nobles muestras de apoyo?

León Trotsky nació en Ucrania, Rusia, en 1879. Desde muy joven fue un revolucionario marxista afiliado a organizaciones vinculadas con la lucha obrera, como la Liga Obrera de Nicolaiev, participante en congresos y representante de los trabajadores. Entre 1904 y 1905 elaboró la teoría de la revolución permanente. Su ideología y su activismo político lo llevaron en más de una ocasión a ser prisionero en Siberia. Participó de forma activa en la revolución de octubre de 1917, pues ya se había afiliado al Partido Bolchevique, del que fue miembro del Comité Central y presidente del Sóviet de Petrogrado. Al triunfo de los bolcheviques, se le asignó el cargo de comisario de Asuntos Extranjeros; también se desempeñó como Comisario de la Guerra, cuyas funciones eran organizar y mandar el Ejército Rojo.

En 1919 se creó el Politburó del Comité Central del Partido Bolchevique Ruso (que en 1925 se convirtió en Partido Comunista Bolchevique de la Unión y en 1952 en Partido Comunista de la Unión Soviética) máximo órgano político, integrado por cinco miembros: Vladimir Lenin, León Trostky, Lev Kamenev, José Stalin y Nicolás Krestnky.

A muerte de Lennin, el liderazgo soviético fue tomado por José Stalin, que de inmediato hizo una espectacular purga que dio como resultado la destitución y la expulsión de Trostky de la dirección del Partido y de la III Internacional Comunista (Komintern).

Expulsado de su partido y de su país, el ex dirigente ruso se exilió en Turquía en 1929; luego estuvo en Francia y después en Noruega, pero en Moscú y en otros lugares del orbe seguía presente el pensamiento de Trotsky, el gran antagonista de Stalin, que entonces se convirtió también en una corriente ideológica: el trostkismo.León Trotsky, activista soviético se refugia en México

Cuando residía en Noruega la presión soviética se hizo sentir contra el gobierno de aquel país que al buscar el establecimiento de acuerdos comerciales, en agosto de 1936, se le condicionó la firma a dos acciones concretas contra Trotsky y su esposa: el arresto domiciliario y la prohibición de tener cualquier tipo de comunicación con el mundo. No tuvieron más opción que salir de ahí.

Los trotskistas de varios países buscaban encontrarle asilo a su líder ideológico, pero la única y contundente respuesta que encontraban era ¡no! Sólo un gobierno se atrevió a abrirle las puertas al enemigo número uno del stalinismo; el del presidente Lázaro Cárdenas. En noviembre de 1936 comenzaron las gestiones en busca de un permiso de entrada para el ex revolucionario, quien para ese entonces contaba con 57 años de edad. El principal promotor fue el pintor Diego Rivera, quien recibió un telegrama en el que se le preguntaba si México aceptaría a Trotsky, y el mismo artista, junto con Octavio Fernández, ambos miembros de la Liga Comunista Internacionalista —el grupo trotskista mexicano—, fue comisionado para plantear la solicitud al presidente de la República. Afortunadamente para ellos, contaron con la intermediación del general Francisco J. Múgica, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas y hombre cercano al mandatario, por lo que tenía la oportunidad de darle a conocer el caso del asilo político.

El revolucionario y su esposa, Natalia, llegaron a Tampico el 10 de enero de 1937; de ahí se trasladaron a la Ciudad de México, para ser hospedados en la casa de Diego Rivera y Frida Kahlo, ubicada en Coyoacán.

La “casa azul”, el hogar de los dos famosos pintores mexicanos, fue el lugar donde Trotsky comenzó a conocer a México, su comida, su historia, sus costumbres; ahí aprendió a entender la política del país que lo recibía y desde ahí observó y reflexionó sobre lo que sucedía en su nuevo lugar de residencia; también dedicó sus días de exilio a escribir acerca de su país, de su revolución y de otros temas de carácter mundial, como del nazismo y del facismo, que tenían a Europa en jaque.

Trotsky vivió en el tranquilo pueblo de Coyoacán hasta su asesinato el 21 de agosto de 1941.

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