El operativo que se llevó a cabo en Culiacán, Sinaloa, para capturar al Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, dejó como saldo siete muertos.

A través de twitter, la Secretaría de Seguridad detalló que entre los muertos hay cinco agresores, un civil y un elemento de la Guardia Nacional.

En conferencia de prensa, el titular de la El secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Cresencio Sandoval, informó que el operativo dejó siete militares heridos, ocho vehículos y un helicóptero con impactos de arma de fuego.

Luis Cresencio Sandoval señaló que el personal que llevó a cabo el operativo para detener a Ovidio Guzmán fue precipitado y con “deficiente planeación”.

Dijo que se presentaron errores en el operativo y detalló que el personal militar ingresó a la casa y que como resultado de las acciones que se desarrollaron, el gabinete de seguridad “tomó la decisión de retirar al equipo”.

“No esperaron la orden de cateo. En un afán de obtener resultados positivos el equipo actuó de manera precipitada, con deficiente planeación”.

Luis Cresencio Sandoval señaló que el grupo a cargo del operativo actuó de manera precipitada, y no previo consecuencias, “no quiere decir que fue improvisado, tuvo un planeamiento, pero ellos dependían de la orden de cateo”.

El Sol de México