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Los días se suman, el peso cerró 12 jornadas seguidas a la baja, ayer llegó a las 24 unidades por dólar, aunque al cierre de los mercados quedó en ventanillas bancarias en promedio de 23.94 y en el tipo de cambio interbancario a 23.64 pesos por billete verde. Para hoy los analistas anticipan el alza continúe, y Banco Base prevé que la paridad cierre en 25 esta semana.

El primer caso confirmado de contagio de Covid-19 se declaró en el país el pasado 29 de febrero pasado, y desde entonces los indicadores económicos diarios se han sumido sin respiro a niveles de la gran recesión de 2009 y los precios del petróleo a referencias de arranque de siglo.

“Los inversores y las empresas están tratando al dólar de la misma manera en que los consumidores vacían las estanterías de los locales de alimentos, acaparándolo dado su estatus de ser altamente líquido”, declaró Joe Manimbo, analista senior de mercado de Western Union Business Solutions, en Washington.

La moneda nacional recortó algunas de sus pérdidas a partir de que el Banco de México (Banxico) comenzó a subastar durante la sesión 2 mil millones de dólares en su programa de coberturas cambiarias dirigido a hacer frente al desplome en el mercado cambiario.

Minutos antes de que iniciaran cuatro subastas convocadas por el Banxico, en las que asignó mil 531 millones dólares, el peso cayó hasta las 24.08 unidades, con lo que acumula en el año retroceso de más de 26 por ciento.

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) concluyó el día con un retroceso de 3.61 por ciento, a 36,532.74 puntos con un volumen de 293.1 millones de títulos negociados. Por segunda jornada, destacó el desplome de 22.78 por ciento y a 17.76 pesos los títulos de la operadora de restaurantes Alsea.

Los precios del petróleo cayeron también ayer por tercera sesión consecutiva, con un descenso de los futuros del crudo en Estados Unidos a un mínimo de 18 años y de más de 16 en el caso del Brent..

Según Goldman Sachs, la demanda mundial por crudo para fines de marzo puede caer entre 8 y 9 millones de barriles por día.

Los futuros del West Texas Intermediate en Estados Unidos perdieron 6.58 dólares, o 24.4%, a 20.37 dólares. Y el referencial internacional Brent cedió 3.85 dólares, o 13.4%, a 24,88 dólares el barril, después de haberse desplomado hasta los 24.52 dólares, su menor nivel desde 2003.

Las acciones estadunidenses profundizaron sus pérdidas y el Dow Jones borró casi todas las ganancias que acumuló desde que Donald Trump asumió como presidente en 2017, en momentos en que las repercusiones de la pandemia de coronavirus amenazan con paralizar la actividad económica.

S&P 500 cerró con una caída de 5.2%, con lo que acumula una pérdida de 29% desde su máximo histórico de cierre del 19 de febrero.

Con los aeropuertos y hoteles vacíos y las aerolíneas pidiendo a su personal que tome vacaciones sin sueldo para detener las pérdidas, el índice S&P 1500 Airlines se hundió 20.8%, mientras que las acciones de los hoteles Hilton, Marriott y Hyatt se desplomaron entre 12 y 19%. Analistas de JP Morgan anticipó que la economía de Estados Unidos puede caer 4% este trimestre y 14% el próximo.

Dow Jones perdió 1.338,46 puntos, o 6.3%, a 19.898,92 unidades, y el Nasdaq disminuyó 344.94 puntos, o 4.7%, a 6.989,84 unidades.

Turismo, aerolíneas, servicios, construcción y, en general empleos sufren los primeros efectos. Mientras que en Estados Unidos se estima que por la pandemia Covid-19 se perderán un millón de empleos tan solo en marzo, del presente; en la gran recesión de 2009, por la crisis inmobiliaria, se cerraron 800 mil puestos en ese país.

En México cámaras, asociaciones y autoridades carecen de cálculos y se concentran en empujar propuestas para estimular la actividad económica. En números redondos, el sector de la construcción nacional cayó el año pasado 6.9 por ciento, y según estimación de la Cámara Mexicana de esta industria (CMIC) este año se recuperarían hacia un crecimiento de 1.5 por ciento y la creación de 6.19 millones puesto de trabajo, 85 mil más que las ofrecidas en 2019.

Estos empleos están en riesgo pues el presidente de la CMIC, Eduardo Ramírez Leal, ya reconoció que se registra encarecimiento en los costos de distribución de materiales para la construcción y se espera que deban detenerse las construcciones en curso.

“Damos libertad a nuestras constructoras para que visualicen en su obra el riesgo de contagio. Es probable que las construcciones de edificios se suspendan… Si ha pasado en otros países, la tendencia es que suceda lo mismo en México”, aunque la decisión será tomada por cada empresa para preservar la salud de la población.

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