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Omisiones y errores del conductor del convoy 33 que se estrelló contra el 38, así como de una operadora del Puesto Central de Control, fue lo que provocó el accidente en la estación Tacubaya de la Línea 1 del Metro el 10 de marzo pasado.

Así lo confirmó Ulises Lara, vocero de la Fiscalía General de Justicia (FGJ), quien en conferencia explicó que de acuerdo con los dictámenes periciales ambos empleados ignoraron los procedimientos de seguridad para los que fueron capacitados, luego de que se activaron varias alertas en el tablero del convoy 33, lo que, aunado a una serie de maniobras y a la orden de que siguiera su marcha, propiciaron que el tren se quedara sin frenos.

Explicó que al salir de la estación Tacubaya rumbo a Observatorio, el operador del convoy 33 recibió alertas en su tablero de control, por lo que el sistema de seguridad del tren se activó “bloqueándose en automático”.

El funcionario negó que el percance tuviera como origen una falla mecánica, aunque no aclaró cuáles fueron las alertas que se activaron en el tablero de control del convoy que debió haber parado de emergencia y se estrelló a 51 kilómetros por hora a las 23:38 horas, provocando la muerte de una persona y más de 40 heridos.

Según los manuales, el operador estaba obligado a aplicar el frenado del convoy mediante la maniobra de estacionamiento de emergencia en rampa, pero cambió de pilotaje automático a manual limitado, con la autorización de la reguladora del Puesto Central de Control.

“En el modo de conducción no hay ningún dispositivo de seguridad del tren”, puntualizó.

Lara comentó que el Ministerio Público ejercerá acción penal contra el conductor y la operadora, ambos trabajadores del Metro, por su presunta responsabilidad en los delitos de homicidio culposo y lesiones.

Los peritajes fueron realizados a las cajas negras de los dos trenes, además de que se analizaron videos, bitácoras, grabaciones y sistemas de radio, en los cuales participaron especialistas de 12 ramas técnicas de la fiscalía y coinciden con el presentado por la empresa alemana TÜVRheinland, contratada para realizar su dictamen de manera independiente.

Los resultados del dictamen de la FGJ fueron rechazados por el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Metro, Fernando Espino, quien dijo que carecen de rigor técnico.

En entrevista con MILENIO, mencionó que el conductor del tren 33 y la reguladora recibirán asesoría y acompañamiento legal ante las acciones penales que ejercerá en su contra la FGJ y confió en que “un verdadero dictamen técnico” los deslinde de responsabilidades.

Adelantó que pedirá al Comité de Incidentes Relevantes del Metro, que conforman expertos trabajadores y personal del STC, un peritaje técnico y su fallo sobre el suceso.

Más allá de los “errores humanos” que considera la fiscalía, dijo, los trenes, equipos de intercomunicación e instalaciones tienen un gran deterioro por la falta de recursos para su mantenimiento.

Espino comentó que el comité revisará las bitácoras de rehabilitación del tren 33 que en 2013 tuvo fallas, por lo que le cambiaron piezas y equipo eléctrico.

Milenio