NUECES

Comer nueces puede ayudar a relentizar el deterioro cognitivo en los grupos en riesgo de la población de edad avanzada, según un estudio realizado por investigadores en California, Estados Unidos y Barcelona, ​​España.

El Estudio de Nueces y Envejecimiento Saludable, publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, informó que el consumo de nueces por parte de adultos mayores sanos tuvo poco efecto en la función cognitiva durante dos años, pero tuvo un mayor efecto en los adultos mayores que practicaron tabaquismo, debido a los ácidos omega-3 y polifenoles que contienen.

Para llegar a esa conclusión, los investigadores examinaron a 640 adultos provenientes de Loma Linda, Estados Unidos, y Barcelona, España, durante dos años.

Los participantes fueron divididos en dos grupos; sin embargo, sólo uno de ellos comió nueces como parte de su dieta diaria.

Deterioro cognitivo y nueces¿Qué beneficios?

Las nueces contienen ácidos grasos omega-3 y polifenoles, que previamente se ha encontrado que contrarrestan el estrés oxidativo y la inflamación, los cuales son los impulsores del deterioro cognitivo.

Por su parte, Joan Sabaté, profesora de nutrición y epidemiología de la Universidad de Loma Linda e investigadora del estudio, expresó que este fue el ensayo más grande y mejor controlado hasta la fecha realizado sobre los efectos de las nueces en la cognición.

«Si bien este fue un resultado menor, podría conducir a mejores resultados cuando se lleva a cabo durante períodos de tiempo más largos», dijo Sabaté.

«Definitivamente se justifica una investigación adicional basada en nuestros hallazgos, especialmente para las poblaciones desfavorecidas, que pueden tener más que ganar al incorporar nueces y otras nueces en su dieta».

Estudios anteriores descubrieron que este fruto seco tiene un efecto reductor en los niveles de colesterol en la sangre. Además, relacionaron su consumo con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
¿Qué es la estimulación cognitiva?

Son un conjunto de actividades que tienen los siguientes objetivos:

Mantener y estimular las capacidades mentales.
Favorecer la autonomía personal en las actividades de la vida diaria.
Fortalecer las relaciones sociales.
Mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

Los ejercicios de estimulación cognitiva emplean tareas como la lectura y la escritura, el cálculo, el reconocimiento de imágenes, la estimulación del lenguaje (por ejemplo, jugando a las palabras encadenadas o completando refranes), la realización de manualidades, entre otros.