daca

En una inesperada derrota para Donald Trump, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos falló en contra de su cancelación del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), el cual protege de la deportación a casi 700 mil migrantes indocumentados que llegaron siendo menores de edad, lo que provocó festejos entre activistas jóvenes conocidos como dreamers y otros defensores de derechos de los inmigrantes, así como una furiosa respuesta del presidente.

El jefe de la Suprema Corte, el conservador John Roberts, escribió la opinión de la mayoría de cinco contra cuatro, en la cual determinó que el gobierno de Trump canceló el programa de manera “arbitraria y caprichosa”, violando reglas administrativas de procedimiento. Con ello, el DACA sigue vigente, permitiendo que los beneficiarios –80 por ciento de ellos de origen mexicano– trabajen y estudien de manera legal, por ahora, en este país.

La decisión no fue sobre la constitucionalidad de la decisión de cancelar el DACA, sino sobre el proceso empleado por esta administración para anularlo, y por lo tanto el tribunal no está rechazando su eventual cancelación. Así, el fallo es un triunfo temporal, ya que no fue rechazada la propuesta de anular al DACA, sino sólo la forma en que se hizo.

Sin embargo, fue una victoria para los aproximadamente 700 mil beneficiados y sus defensores, quienes estaban esperando otro resultado, y ahora algunos expertos calculan que el futuro del programa se posterga hasta después de las elecciones presidenciales en noviembre.

“Este triunfo es testamento a nuestro poder como jóvenes inmigrantes y nuestros aliados en lucha para proteger al DACA de incesantes ataques del gobierno de Trump desde que fue electo; y hemos mantenido protegidos a casi 700 mil de la deportación”, comentó Greisa Martinez-Rosas, originaria de Hidalgo y una líder de United We Dream.

“Esta victoria está enraizada en una larga historia de organización de jóvenes indocumentados superando los límites de lo posible”, comentó Tania Unzueta, directora política de Mijente y ex beneficiada del DACA.

“Un gran día para los dreamers, sus familias y las organizaciones que luchan con ellos”, comentó Oscar Chacon, de Alianza Americas, pero recordó: “estamos celebrando hoy, pero la lucha está lejos de acabar”.

La embajadora de México en Washington, Martha Bárcenas, comentó: “saludo esta decisión, ya que da certeza inmediata a todos los beneficiarios del DACA y les permite permanecer junto a sus familias”. La embajada de México apoyó a la defensa del programa en la disputa legal presentada ante la Suprema Corte.

El ex presidente Barack Obama, quien impulsó el DACA como orden ejecutiva hace justo ocho años esta semana, festejó el fallo y llamó por la elección de Joe Biden –su vicepresidente y ahora candidato demócrata a la presidencia– y una mayoría demócrata en el Congreso para “proteger a los dreamers”.

Biden, por su parte, hizo una promesa: “en el primer día, enviaré un proyecto de ley al Congreso que cree una ruta clara para la ciudadanía de los dreamers y los 11 millones de indocumentados que ya están fortaleciendo nuestra nación. Ya está atrasada”.

Bofetada

Para Trump y su entorno, el fallo fue una sorpresa, ya que suponían que la mayoría conservadora que instalaron en la Suprema Corte apoyaría sus intenciones, sobre todo en cumplir con la cancelación del DACA, que fue una promesa electoral prominente del magnate.

Trump denunció el fallo con un tuit en el cual declaró que la Suprema Corte está negando una “solución legal” al DACA y acusó que la decisión fue políticamente motivada. “Estos fallos horribles y políticamente cargados saliendo de la Suprema Corte son disparos de escopeta a las caras de personas que están orgullosas de llamarse republicanos o conservadores”.

El tribunal más alto del país ya había provocado la ira del presidente esta semana sorprendiendo a casi todos con un fallo reconociendo los derechos civiles de la comunidad gay al prohibir toda discriminacion laboral por razones de orientación sexual, y en otro que protege el derecho de California a declararse estado santuario y no permitir que las fuerzas de seguridad públicas estatales y locales colaboren con los agentes de inmigración federales.

Trump primero se lamentó tuiteando: “¿no les da la impresión de que la Suprema Corte no me quiere?” y poco más tarde advirtió que “las decisiones recientes de la Suprema Corte, no sólo son sobre el DACA, ciudades santuario… te dicen sólo una cosa, necesitamos NUEVOS JUECES de la Suprema Corte. Si los demócratas de la izquierda radical asumen el poder, tu Segunda Enmienda, el derecho a la vida (antiaborto), fronteras seguras y libertad religiosa, entre muchas otras cosas, se acabarán y se esfumarán”.

Por ahora, todo indica que el futuro de los dreamers –cuyo grito de resistencia ha sido “indocumentados y sin miedo” y “aquí para quedarnos”– se definirá con las elecciones de noviembre.

Un 74 por ciento –tres cuartas partes– de los estadunidenses favorecen legalizar a los inmigrantes que llegaron siendo menores de edad, según la más reciente encuesta de Pew Research Center divulgada esta semana.

El abogado de inmigración José Pertierra comentó a La Jornada que es poco probable que Trump tenga tiempo de acatar las reglas citadas por la Suprema Corte para intentar de nuevo esta misma maniobra y consideró que “esta decisión posterga el futuro del DACA hasta después de las elecciones, y pienso que antes de negociar con los republicanos, los demócratas van a querer ver si ganan la Casa Blanca y el Senado, y si eso ocurre es probable que los dreamers logren la residencia permanente”. Por ahora, concluye, el fallo “es una gran victoria temporal para los soñadores en Estados Unidos que han estado sin dormir, preocupados de que Trump los vaya a deportar rápidamente del país donde han vivido tantos años”.

La Jornada