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Antes de aceptar la extradición de España a México, el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, confirmó a las autoridades mexicanas que Odebrecht pagó 4 millones de dólares que fueron usados en la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012 y que pagó sobornos por 52.3 millones de pesos a legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) para aprobar las reformas del Pacto por México, incluyendo la reforma energética.

“Esto tiene tantas implicaciones que una serie de Netflix sería un cuento de hadas fresa a comparación de esto”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador respecto a las revelaciones en su conferencia de prensa matutina de este viernes.

Campaña comprada

De acuerdo con el diario Reforma, fue el exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, quien utilizó el dinero de Odebrecht para pagar asesoría de consultores extranjeros para asesorías electorales en la campaña.

Ya bajo la presidencia de Enrique Peña Nieto, Odebrecht pagó 6 millones de dólares al gobierno federal por el beneficio de contratos y para que dispusiera una parte para sobornos a legisladores a fin de garantizar la reforma energética que se aprobó en 2014.

El exdorector de Pemex, que hoy está acusado de lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho, preparó un documento en el que revela delitos sobre los que tenía conocimiento y con ello tener la posibilidad de acogerse al “criterio de oportunidad” para poder sortear las acusaciones que pesan en su contra.

Lozoya dijo que por órdenes de Videgaray pactó uno de los pagos en la panadería El Globo de Prado Sur, en las Lomas de Chapultepec con el brasileño Luis Alberto Meneses Weyll durante la campaña presidencial. En ese encuentro el brasileño se comprometió a entregar 4 millones de dólares, de los cuales depositó 3.1 millones en la cuenta off shore Latin America Asia Capital Holding LTD, una cuenta que aparece en el caso Odebrecht.

Lozoya continúa hospitalizado desde que llegó extraditado desde España hace una semana.

El exfuncionario también informó que Odebrecht entregó otros 6 millones de dólares tras obtener un contrato de 3 millones de pesos por realizar obras en la refinería de Tula Hidalgo, los cuales fueron transferidos a Fabiola Tapia Vargas, administradora de Construcciones Industriales Tapia, empresa que se asoció con Odebrecht para las obras en Tula.

Fabiola Tapia murió en mayo de 2014 y le entregó a Lozoya una tarjeta de una cuenta con los 6 mdd para ponerlos a disposición de Peña Nieto. Parte de ese dinero fue usado para sobornar a legisladores.

El “enlace” designado por Los Pinos era el priista David Penchyna, entonces presidente de la Comisión de Energía en el Senado, quien habría recibido 6 millones de pesos en una oficina de Montes Urales, en Lomas de Chapultepec.

Reforma comprada

Emilio Lozoya también reveló que pagó sobornos por 52.3 millones de pesos a legisladores del PAN para que aprobara las reformas del Pacto por México, incluyendo la reforma energética.

La estrategia estuvo encabezada por el propio presidente Enrique Peña Nieto y por el exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Según el exdirector de Pemex, Videgaray solicitó enviar 6.8 millones de pesos a Ricardo Anaya, quien fue presidente de la Cámara de Diputados cuando se discutió la reforma energética (2013), y en mayo del año siguiente se convirtió en secretario general del PAN. Más adelante, en 2017 fue designado candidato presidencial por su partido.

El dinero habría sido entregado el 8 de agosto de 2014 a una persona, cuya identidad no ha sido revelada, con dos números telefónicos que sirvieron para concretar la entrega.

Lozoya dijo haber entregado un total de 52.3 millones de pesos a legisladores del pan entre el 11 de diciembre de 2013 y el 21 de abril de 2014.

Otros nombres mencionados como receptores de sobornos fueron los entonces senadores Ernesto Cordero (excoordinador de la bancada del PAN) y Salvador Vega, así como los hoy gobernadores Francisco Domínguez de Querétaro y Francisco García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas.

Fue mencionado también el senador José Luis Lavalle Maury, quien fue presidente de la Comisión de Administración del Senado y su secretario técnico, Rafael Caraveo, quien habría recibido el dinero.