inmune

¿Qué es? El sistema inmunológico es la defensa del cuerpo contra infecciones y enfermedades. Reconoce las células que componen nuestro cuerpo e intenta deshacerse de cualquier cosa desconocida, de acuerdo con Mayo Clinic.

Cuando funciona correctamente, el sistema inmunológico identifica una variedad de amenazas, incluidos virus, bacterias y parásitos, y los distingue del tejido sano propio del cuerpo, de acuerdo con el manual Merck (libro de texto médico).

Sistema inmunológico: nuestro protector

El sistema inmunológico se extiende por todo el cuerpo e involucra muchos tipos de células, órganos, proteínas y tejidos. De manera crucial, puede distinguir nuestro tejido del tejido extraño, propio y no propio.

Esa vasta red de células y tejidos está constantemente en busca de invasores, y una vez que ve a un enemigo, se monta en un ataque complejo.

Asimismo, las células muertas y defectuosas también son reconocidas y eliminadas por el sistema inmune.

Existen dos tipos de inmunidad en humanos: innata y adaptativa
Innata

De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM) de los los Estados Unidos, la inmunidad innata es el sistema inmunitario con el que naces, y consiste principalmente en barreras en y dentro del cuerpo que evitan las amenazas externas.

Los componentes de ésta incluyen: la piel, el ácido del estómago, las enzimas, los aceites de la piel, el moco, el reflejo de la tos, por citar algunos.

La inmunidad innata no es específica, lo que significa que no protege contra amenazas específicas.

Si el patógeno logra esquivar el sistema inmune innato, se activa la inmunidad adaptativa o adquirida.
Adpatativa o adquirida

Se desarrolla a lo largo de la vida. La inmunidad adquirida se dirige a amenazas específicas para el cuerpo, según la NLM.

El sistema inmunitario adquirido, con la ayuda del sistema inmunitario innato, produce células (anticuerpos) para proteger al cuerpo de invasores específicos.

Estos anticuerpos son desarrollados por las células llamadas linfocitos B después de que el cuerpo ha estado expuesto al invasor.

Estos anticuerpos permanecen en el cuerpo y pueden tardar varios días para que se desarrollen.

Después de neutralizar la amenaza, el sistema inmunitario adaptativo la «recuerda», lo que hace que las respuestas futuras a la misma amenaza sean más eficientes.

Finalmente, la inmunidad pasiva, es una subdivisión de la adquirida.

Este tipo de inmunidad es «prestada» de otra fuente, pero no dura indefinidamente. Por ejemplo, un bebé recibe anticuerpos de la madre a través de la placenta antes del nacimiento y en la leche materna después del nacimiento. Esta inmunidad pasiva protege al bebé de algunas infecciones durante los primeros años de su vida.

A medida que envejecemos, nuestra capacidad de respuesta inmune se reduce, lo que a su vez contribuye a más infecciones y enfermedades.

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