chávez

No cabe duda que Julio César Chávez es el mejor púgil en la historia del boxeo mexicano, su actuaciones arriba del cuadrilátero lo han convertido en una leyenda viviente que aún a sus 58 años sigue peleando en una buen nivel.

Sin embargo, a lo largo de su carrera, sobre todo cuando se encontraba en su punto máximo, atravesó por momentos muy duros, inmerso en el mundo de las drogas, que casi le cuestan la vida.

No obstante, quien fuera uno de sus compañeros por muchos años en las transmisiones de box para TV Azteca y con quien ahora mantiene una amistad, Carlos Alberto Aguilar, compartió algunos secretos del campeón.

‘El Zar’ ahora del otro lado de la avenida con TUDN, reveló momentos incómodos con Julio César Chávez, como cuando llegaba borracho a las transmisiones de las peleas, algunas de ellas evidentes para la audiencia.

“Ocupaba a mi Eduardo Lamazón para que fuera mi faceta de la verdad. Todo el mundo le creía a Lamazón por ese gran antecedente que ha tenido en el boxeo: secretario ejecutivo del CMB; del otro lado un Julio César Chávez disparatado, drogadicto, se metía alcohol, se metía todo… Llegaba bien pedo a veces a las transmisiones y yo tenía que ejecutarlo”, comentó durante una entrevista con Aldo Farías.

Afortunadamente el gran campeón mexicano logró recuperarse de aquella lamentable situación, llegando a abrir una clínica dedicada a la rehabilitación de personas con adicciones: Clínica Baja del Sol.

Por su parte Aguilar se mostró contento por ser testigo de su recuperación y poder asegurar que Chávez lleva mas de 11 años sin consumir drogas ni alcohol.

“Gracias a Dios Julio vive una transformación a través de la televisión. Lo vimos mentando madres, pedo, borracho, ‘coco’ y -de repente- empezó a bajar ese ritmo”, aseguró.

El Heraldo