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El arsénico está presente en pequeñas cantidades en la mayoría de las formaciones rocosas. A veces, este arsénico puede filtrarse al agua subterránea y contaminarla. Un estudio del Departamento de Recursos Hídricos y Agua Potable de Eawag (Instituto Suizo de Ciencia Tecnología del Agua) ha corroborado que hay concentraciones tóxicas de arsénicos en pozos repartidos por todo el mundo. Esto puede afectar a un tercio de la población mundial, que bebe agua procedente de reservas subterráneas, y provocar daños renales, cardíacos, hepáticos y hasta cáncer si el consumo se prolonga en el tiempo.

Los habitantes de Asia y Sudamérica son quienes se pueden ver más afectados por la contaminación por arsénico de las aguas subterráneas

Después de encontrar altas concentraciones de arsénico en aguas subterráneas de Camboya, Vietnam, el Amazonas, China y Pakistán, los investigadores han desarrollado un algoritmo por el que podrán conocer las concentraciones de este metal en el agua subterránea de cualquier lugar del mundo. Mediante una técnica de aprendizaje automático han combinado diversos datos, como las características geográficas de la zona, propiedades del suelo, el clima y la concentración de arsénico en las aguas.

Con este método basado en inteligencia artificial han podido generar el mapa más detallado hasta la fecha de riesgo de contaminación del agua por arsénico. En el mapa podemos ver dónde se encuentran concentraciones de arsénico por encima de 10 microgramos por litro, el límite establecido por la OMS para considerar al agua como potable.

También se han incluido datos como la densidad de población y la cantidad de personas de la zona que beben agua subterránea. El arsénico no tiene un sabor o un olor característicos, por lo que las personas que beben esta agua no perciben que está contaminada.

Algunos de los puntos de riesgo que aparecen en el mapa ya se conocían (como partes del sur de Asia). Hay otros que se acaban de descubrir gracias a este estudio. Las zonas con más peligro son Asia y América del Sur. Incluso en Estados Unidos, más de un millón de habitantes de zonas rurales pueden estar expuestos la contaminación por arsénico.

Aún así, los investigadores indican que este es sólo un mapa de la probabilidad del riesgo. No ha sido posible determinar el porcentaje de contaminación de las aguas con exactitud. «Estos mapas sirven para como base para determinar dónde se deben realizar las pruebas de arsénico», afirma Michael Berg, científico de Eawag.

Revista Quo