alergia

La primavera y el verano son estaciones cada vez más cálidas y más largas debido al aumento de la temperatura de la Tierra por el cambio climático. Esto provoca que en las plantas liberen más polen y durante más tiempo que en épocas anteriores. Por tanto, se espera un crecimiento del número de personas alérgicas al polen.

Estos son los datos de un estudio liderado por Lewis Ziska del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Analizaron los datos sobre la variación en la concentración de polen de las flores que producen alergia en humanos. Se centraron en 17 zonas del hemisferio norte y en datos registrados durante 26 años. Al relacionarlos con las variaciones de temperatura producidas por el cambio climático, vieron que, en las zonas con temperaturas más altas por el cambio climático, había mayores concentraciones de polen.

De todas las zonas analizadas, el 71% mostró un aumento muy significativo en la cantidad de polen en el ambiente. Además, en el 65% la temporada de producción de polen (entre principios de primavera y principios de verano) se alargó con el aumento de temperatura.

Un aumento de los casos de alergia traería consigo mayores costes sanitarios. Serían necesarios más medicamentos, inhaladores y, en los casos más graves, la hospitalización. En 2018 el gobierno de EEUU ya destinó 18.000 millones de dólares solo para esta dolencia. En 2020 la primavera se ha adelantado más que nunca y se espera que sea mucho más cálida que en años anteriores.

En otros estudios similares también se ha analizado el aumento de la producción de polen en Australia y Nueva Zelanda, y estiman un aumento de las alergias estacionales en estas zonas.

Revista Quo