Anaya insiste en llamar corrupto a Peña Nieto

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El candidato presidencial de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya Cortés rechazó haber sido aliado del presidente Enrique Peña Nieto, a quien consideró “corrupto”. Además, ofreció “disculpas” a Margarita Zavala, “si en algo la ofendí”, aunque dijo que en la búsqueda de la candidatura presidencial, actúo “de buena fe”.

En un encuentro con la comunidad de la Universidad Iberoamericana,el exdirigente nacionla del PAN, insistió en que no se retirará de la contienda electoral, e incluso declaró que “no tiene ningún interés” en que José Antonio Meade, candidato del Revolucionario Institucional, Verde y Panal, decline en su favor por una simple razón: “Representamos exactamente lo contrario, porque él representa la continuidad de este gobierno y yo aspiro a representar un cambio profundo completamente diferente”.

Ante cientos de universitarios que se dieron cita en el auditorio principal, pero también en la explanada, escalinatas y pasillos de la Ibero, Anaya expuso, en una primera parte, su diagnóstico de país y algunas de sus propuestas, para luego responder una serie de cuestionamientos de la comunidad, y finalmente tener un diálogo directo con el periodista Jorge Ramos, egresado de esta casa de estudios y quien moderó el encuentro.

Cuestionado sobre los calificativos de “Ricky, riquín canallín”, “demagogo” y “mentiroso”, que le dirigió Andrés Manuel López Obrador en el pasado debate, Anaya respondió que esas frases le dan “pena ajena”. Y añadió: “Un debate no es un concurso para bufón del pueblo, ni quien pone los mejores apodos”.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, acordó ayer con el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) que si gana las elecciones trabajaran juntos con el fin de presentar un plan de desarrollo económico para México.

El acuerdo fue resultado de una reunión privada de casi tres horas en el Club de Empresarios México, en Bosques de las Lomas, donde ambas partes limaron asperezas, se “aclararon todas las dudas” y se creó el compromiso de tener una relación de cooperación entre el sector privado y el público, informó el abanderado de Morena.

Los empresarios coincidieron en que se debe acabar con la corrupción en el país, con la impunidad, y que tiene que haber crecimiento económico, empleos y garantizar el bienestar, afirmó al término del encuentro, del cual salió de buen talante.

Más de 40 hombres de negocios desayunaron con López Obrador en el Club de Empresarios México. Entre ellos sus más críticos: el presidente del CMN, Alejandro Ramírez, director general de Cinépolis –quien le dio la bienvenida, junto con Eduardo Tricio Haro, presidente de Grupo Lala y accionista de Aeroméxico y Citibanamex–; Claudio X. González Laporte, quien preside el Consejo de Administración de Kimberly Clark y habló de beisbol con el abanderado presidencial y le dio un abrazo.

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Germán Larrea, dueño del Grupo México, y Alberto Baillères, cuyo ente controlador de sus negocios es el Grupo Bal, al que pertenecen, entre otras, Grupo Peñoles y Fresnillo, además de ser propietario del Palacio de Hierro.

Otros que estuvieron en la reunión fueron Emilio Azcárraga Jean, presidente ejecutivo del consejo de administración de Grupo Televisa; Valentín Díez Morodo, quien dirige el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, así como del Instituto Mexicano para la Competitividad; y Carlos Slim Domit, presidente del Consejo de Administración de Teléfonos de México. Además participó en el encuentro Juan Pablo Castañón, quien encabeza el Consejo Coordinador Empresarial, como invitado especial.

Indicó que ambas partes se mostraron respetuosas, pues no hubo reproches ni confrontaciones, después de que en mayo pasado el candidato llamó a algunos integrantes del CMN “minoría rapaz y traficantes de influencias”, mientras empresarios como Larrea y Baillères exhortaron a sus empleados a votar en su contra. “Sí hubo planteamientos en los que no coincidimos. Esto es normal, estamos buscando construir una democracia, no apostamos a una dictadura”, resaltó el tabasqueño.

A su vez, José Antonio Meade Kuribreña, aspirante presidencial de la coalición Todos por México, señaló que en el país no hay ninis (que ni estudian y trabajan) sino jóvenes a los que les ha fallado el sistema.

También admitió que la estrategia actual para combatir la inseguridad y la violencia “no está funcionando… nuestra reacción no ha sido suficiente”, comentó.

Ante estudiantes de la Universidad Anáhuac –y a pregunta de una de las asistentes acerca de su propuesta para atender a jóvenes estudiantes, en especial a quienes son deportados de Estados Unidos (Dreamers)– el candidato respondió: “México ya les falló una vez, no podemos fallarles de nuevo”.

En cuanto a los muchachos que han desertado del sistema escolar, señaló: “No hay en México ninis, no hay en México jóvenes que no estudian ni trabajan, lo que hay son jóvenes que tienen grandes retos por salir adelante y que cuando se ven obligados a dejar la educación, lo hacen por algo que en el gobierno tendríamos la obligación de atender.

“No es falta de motivación, es una falla de los elementos que desde el modelo tendríamos que darles para que terminen ese ciclo”, dijo.

La Jornada

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