El presidente Benito Juárez declara propiedad nacional todos los bienes de la Iglesia Católica

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Fue una medida arriesgada pero que permitió la apertura de cultos en todo el país así como la creación del matrimonio civil. Ciertamente la iglesia católica en aquel entonces calificó como una “persecución”, pero hoy, todo quedó en el pasado.

Al caer Santa Anna y llegar Juan Álvarez a la presidencia, nombró a Juárez García Ministro de Justicia e Instrucción Pública, en 1855. En 1856, Ignacio Comonfort lo designó como titular de la Secretaría de Gobernación. La revuelta del Plan de la Ciudadela durante la guerra de reforma obligó al Ejecutivo federal a abandonar la capital del país el 19 de enero de 1858, y Juárez que era presidente de la Suprema Corte quedó como presidente sustituto de la República.

Inició entonces su largo período de presidente trashumante, de un sitio a otro del país, llevando consigo la representación del poder Legítimo.

Desde julio de 1859 empieza a redactar las Leyes de Reforma, las cuales proclama el 6 de septiembre de 1860 en Guanajuato.

Es entonces que el 13 de junio de 1859,  el presidente de México, Benito Juárez, declaró propiedad nacional todos los bienes de la Iglesia católico en el país. Juárez encabezó la  única invasión que han sufrido los Estados Unidos en su territorio en toda su historia.

Según los obispos afectados por el gobierno, “Benito Juárez llevó al extremo la persecución sistemática contra la Iglesia, por lo cual manifiestan sus opiniones contrarias a esos decretos y sobre la tenaz y larga persecución que sufría la Iglesia mexicana”. Acerca de la nacionalización de los bienes de la Iglesia, Juárez dijo que había que quitárselos porque abusaron de ellos en contra de la República. Los obispos argumentaron que eso era mentira, que la Iglesia jamás ha atentado contra la República usando estos bienes, y que no podían saquear su propiedad porque era ir en contra del clero, de la religión católica y de la ley de Dios.

El 11 de enero de 1861 entró a la Ciudad de México. El 11 de junio el Congreso lo reeligió presidente y el 15 del mismo mes tomó posesión del cargo.

Después de peregrinar por varios estados, Juárez hizo su entrada triunfal en la capital de la República, el 15 de julio de 1867, fecha de la restauración de la República. Este día dirigió a la nación uno de los manifiestos más auténticos, profundos y convincentes de la historia política mexicana. En uno de sus párrafos estaba asentado su apotegma inmortal : “Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

En diciembre de 1867, Juárez fue reelecto presidente y tomó posesión el 25 de este mes y año.

El 12 de octubre de 1871, el Congreso lo declaró nuevamente presidente de la República; tomó posesión del cargo el 1o. de diciembre.

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