Nace Juliusz Slowacki, poeta, dramaturgo y filósofo polaco

3 min read
Juliusz Słowacki

Juliusz Slowacki de Leliwa nació el 4 de septiembre de 1809. Pasó su juventud primero en Krzemieniec, que ahora forma parte de Ucrania, y luego en Vilnius, actual capital de Lituania.

Slowacki fue hijo de un profesor de lengua, literatura y retórica en Krzemieniec de origen noble que en 1811 ocupó la cátedra de retórica y poética en la Universidad Imperial de Vilnius, Euzebiusz Slowacki. Al fallecer el padre en 1814, la madre, Salomea Januszewska tuvo que criarlo sola hasta que en 1818 se casó con un profesor de medicina, August Bécu. Ambos crearon un “salón” literario donde Juliusz conoció, con solo trece años, al escritor romántico Adam Mickiewicz.

Desde 1825 a 1828 estudió Derecho en la Universidad Imperial de Vilnius y ya por entonces empezó a cultivar la lírica. En 1829 marchó a Varsovia para trabajar como funcionario de la tesorería y a principios de 1830 inició su carrera literaria con su novela Hugo, publicada en la revista Melitele. Ese mismo año publicó poemas patrióticos y religiosos, entre los cuales fueron especialmente aclamados su “Himno” y su “Oda a la Libertad”, en consonancia con la revolución de 1830. En enero de 1831 se unió al personal diplomático del gobierno revolucionario polaco liderado por el príncipe Adam Jerzy Czartoryski y el 8 de marzo se unió a una misión diplomática a Londres. Los rusos aplastaron la revolución y Slowacki inició su largo exilio.

Decidió quedarse en París como refugiado político y en 1832 publicó sus primeros libros de poemas y sus dos primeros dramas (Mindowe y María Estuardo). Además se reunió de nuevo con Mickiewicz, pero ambos discutieron en el fondo por celos literarios, hasta el punto de que llegaron casi a desafiarse en duelo y no perdieron ocasión de criticarse mutuamente. Slowacki hizo un viaje a Ginebra y las autoridades francesas aprovecharon para negarle el derecho a regresar a Francia, como peligroso revolucionario liberal; así que entre 1833 y 1836 vivió en Suiza.

En 1833 publicó un tercer volumen de poemas. Algunos de tema patriótico lo hicieron célebre en su Polonia natal, si bien hay otros de tema más vario. En 1834 se publicó una de sus mejores creaciones, el drama romántico Kordian, que ilustra la búsqueda del alma del pueblo polaco en las consecuencias de la fracasada insurrección.

En 1836, Slowacki abandonó Suiza para realizar un largo viaje a Italia. En Roma conoció y se hizo amigo de Zygmunt Krasinski. Viajó a Nápoles y más tarde, a Sorrento, Grecia y visitó Corfú, Argos, Atenas, Syros. Luego fue a Egipto (Alejandría, El Cairo, El Arish) y al Oriente Medio, donde estuvo en Tierra Santa (Jerusalén, Belén, Jericó, Nazaret), en Siria y en Líbano (Damasco, Beirut). Describió este viaje en su poema épico Podróz do Ziemi Swietej z Neapolu (“Viaje a Tierra Santa desde Nápoles”); otras obras de este período incluyen el poema Ojciec zadzumionych, Grób Agamemnon (“La tumba de Agamenón”), Rozmowa z piramidami (“Conversación sobre las pirámides”), Anhelli y Listy poetyckie z Egiptu (“Cartas poéticas desde Egipto”). En junio de 1837 regresó a Italia y se estableció durante algún tiempo en Florencia; desde allí se mudó a París en diciembree de 1838. Allí, desde 1839, se convirtió en un astuto inversionista en valores de bolsa, con lo que logró costear la impresión de sus obras y llevar una vida bastante acomodada consagrado solo a la literatura.

En 1840 y en 1841 escribió dos dramas notables: Mazepa y Fantazy, aunque solo fueron publicados póstumos. En los años siguientes Slowacki escribió y publicó febrilmente algunas de sus mejores poesías y en 1842 se incorporó a la grupo religioso-filosófico Kolo Sprawy Bozej(“Círculo por la Causa de Dios”), dirigido por Andrzej Towianski. Este grupo incluía, entre otros, a Mickiewicz, y Towianski influyó probablemente en la nueva dirección mística que tomó la poesía Slowacki, visible en su poema “Beniowski” y el drama Ksiadz Marek (“Padre Marcos”). Sin embargo, abandonó el Círculo un año más tarde, en 1843. En 1844 escribió Genezis z Ducha (“Génesis del Espíritu”), que refleja sus ideas filosóficas.

Cerca ya de 1850 Slowacki se unió a un joven grupo de exiliados polacos que pretendía regresar a Polonia y luchar por su independencia. A pesar de su ya quebrantada salud, cuando se enteró de los acontecimientos de la llamada Primavera de los Pueblos o revolución de 1848, Slowacki viajó con unos amigos a Poznan, ciudad por entonces dentro del territorio de Prusia, con la esperanza de participar en los acontecimientos de 1848. Arrestado por la policía prusiana, Slowacki fue deportado a París.

Su poema Papiez Slowianski (“El Papa eslavo”), publicado a finales de 1848, ganó nueva fama un siglo más tarde, cuando pareció que había predicho el ascenso de Karol Wojtyla al pontificado en 1978 como Juan Pablo II. Sus dramas finales (Zawisza Czarny, Samuel Zborowski), tratan de explicar la historia de Polonia por medio de la filosofía expuesta en su Génesis del espíritu. En marzo1849 Slowacki, ya muy enfermo, fue visitado tres veces por el poeta polaco Cipriano Norwid, quien más tarde describió sus visitas en Czarne kwiaty (“Flores negras”). Hasta sus últimos días Slowacki escribió poesía: un día antes de su muerte dictaba pasajes de su obra final, Król-Duch, un poema visionario y simbolista “resumen de toda la cultura romántica”, la obra maestra de Slowacki.

Se le considera a Juliusz Slowacki uno de los “Tres bardos” de la literatura polaca, una figura importante en el período romántico polaco, y el padre del drama moderno polaco. Sus obras a menudo cuentan con elementos de tradiciones paganas eslavas, la historia de Polonia y orientalismo. Su estilo incluye el empleo de neologismos y la ironía. Además, sus obras se caracterizan por un presente en su misticismo y la extraordinaria riqueza del lenguaje.

Su género principal fue el drama, pero también escribió poesía lírica. Entre sus obras más representativas, cabe citar el relato en prosa bíblica Anhelli(1837), los poemas líricos Beniowski (1840-1841) y Rey espíritu (1846-1849) y los dramas El padre Marcos (1843) y El sueño de plata de Salomé (1844).

Juliusz Slowacki fue también autor de varias obras teatrales que no llegaron a representarse y que en su mayor parte se publicaron póstumamente en 1865. En ellas pudo apreciarse la paulatina evolución del escritor desde el drama histórico romántico hacia un teatro poético de gran capacidad imaginativa -Lilla Weneda (1840), San srebrny Salomei (1844; El sueño de plata de Salomé)- que ejercería notable influencia sobre los autores simbolistas.

Slowacki murió en París el 3 de abril de 1849 por tuberculosis. El 5 de abril fue enterrado en el cementerio de Montmartre. Nunca se casó. La tumba de Slowacki fue diseñada por su amigo y albacea, el pintor Charles Pétiniaud-Dubos. En 1851 se instaló una nueva lápida. En 1927, los restos de Slowacki fueron trasladados, no sin polémica, a la catedral de Wawel en Polonia, pero la tumba vacía permanece en Montmartre.

Buscador.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *