El Graf Zeppelin vuela por vez primera

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El Conde Ferdinand Von Zeppelin nació en Constanza, Baden, el 8 de Abril de 1838. Se educó en la Academia Militar de Ludwigsburg y obtuvo el título de Ingeniero Civil en la Universidad de Tubinga, antes de ingresar, a los veinte años, en el Ejército prusiano.

Su carrera militar le llevó en 1863 a la Guerra de Secesión Norteamericana en calidad de agregado de Prusia, a la guerra Austroprusiana de 1866 y a la Francoprusiana en 1870-71. A su retiro, en 1891, había alcanzado el grado de General de Caballería.

Desde su primer vuelo en globo, en agosto de 1863, se convenció de la utilidad bélica y civil de estos aparatos, por lo que desarrolló un plan de transporte civil que publicó en 1887. Su idea se basaba en grandes globos aerostáticos y fue publicada en 1887.

Dedicando su vida y su fortuna a este empeño, empezó en 1898 a diseñar un “tren aéreo” cuyo concepto evolucionó hasta las aeronaves dirigidas, que más tarde recibieron en su honor el nombre de Zepelines o Dirigibles. Logró un primer vuelo el 2 de julio de 1900, pero no fue hasta 1906, a los 68 años, cuando consiguió terminar con éxito su primer aparato, el LZ-1, capaz de alcanzar una velocidad de 48 Km/h.

Tres años después montó una fábrica en Friedrichshafen, llamada Zeppelin Foundation, y el 22 de Junio de 1910, el “Deutschland” se convirtió en el primer dirigible comercial del mundo, transportando población civil y correo por gran parte de Alemania.

Se construyeron varios dirigibles más. El más conocido es el Dirigible Hindenburg, que era más largo que tres aviones Boeing 747 juntos. Este dirigible se destruyó cuando iba a aterrizar en Nueva Jersey el 6 de mayo de 1937. Su incendio fue cubierto ampliamente por la prensa, causó la muerte de 35 personas y supusó el fin del uso del dirigibe como medio de transporte.

En homenaje al pionero alemán de la aeronavegación, Ferdinand von Zeppelin, quien alcanzó el rango de “Graf” o conde en la nobleza alemana, el 18 de septiembre de 1928 voló la primera nave dirigible alemana, y llevaba su nombre: Graf Zeppelin (Conde Zeppelin).

El primer dirigible alemán fue la mayor aeronave de su tiempo, con una longitud total de 236.6 metros y un volumen de 105,000 metros cúbicos. Se propulsaba con 5 motores Maybach de 550 CV y podía transportar una carga de 60 toneladas. El dirigible realizó 600 viajes sobrevolando 150 veces el Atlántico y se estableció una línea regular en 1936 de carga y correo postal con Sudamérica.

Uno de los mayores reconocimientos para este dirigible llegó en 1929, un año después de su aparición y uso, cuando estableció un récord de vuelo sin tocar tierra por 128 horas. Todo un reconocimiento para la época, cuando el 29 de agosto de ese año, comandado por Hugo Eckener, completó su primer vuelo alrededor del mundo al aterrizar en Lakehurst, Nueva Jersey, Estados Unidos.

Su viaje duró 21 días, durante los cuales recorrió 34,600 km. Salió de Lakehurst, atravesando el Atlántico, hizo su primera escala en la ciudad alemana de Friedrichshafen, tras cruzar Europa, sobrevoló los Urales y atravesó Siberia hasta alcanzar Tokio, donde hizo escala. Posteriormente cruzó el Pacífico rumbo a Estados Unidos, y el 26 de agosto, tras 79 horas y 22 minutos de navegación, aterrizó en Los Ángeles, California. Finalmente, el 29 de agosto retornó a Lakehurst, su punto de partida.

En julio de 1931, la nave consiguió realizar otra misión espectacular conocida como “El Vuelo Polar”, porque fue un viaje de investigación al Ártico; un sueño del conde Zeppelin veinte años antes, el cual no tuvo la oportunidad de cumplir debido al inicio de la I Guerra Mundial, pero que hizo realidad el piloto Hugo Eckener.

La idea inicial consistía en encontrarse con el submarino Nautilus (ex USS O-12) en el Polo Norte, con el que intercambiarían correo, pero el plan fue abandonado cuando en el submarino se hundió en el fiordo de Bergen.

Eckener entonces planeó un encuentro con un barco en superficie, para el cual recogieron 50 mil cartas en todo el mundo, con un peso total de unos 300 kg. El encuentro con el rompehielos ruso Malygin, en el que iba como invitado el piloto italiano y explorador polar Umberto Nobile, exigió otros 120 kg de correo.

Asturias Verde

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