Nuevo dispositivo revierte el deterioro cognitivo en pacientes con Alzheimer

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Investigadores del NeuroEM Therapeutics, en Estados Unidos, crearon un dispositivo que, al colocarse en la cabeza, logra revertir en dos meses el deterioro cognitivo en pacientes con Alzheimer gracias a las ondas electromagnéticas que envía al cerebro.

Los científicos ya habían demostrado que en ratones con Alzheimer el tratamiento con ondas electromagnéticas en el rango de radiofrecuencia aportaba una protección contra el deterioro de la memoria en roedores jóvenes enfermos y revertía la afectación de la memoria en los animales enfermos envejecidos, si bien todavía no había sido probado en personas.

Los medicamentos actuales contra el Alzheimer no logran acceder al cerebro y, menos aún, a las células cerebrales y, si lo consiguen, todavía no tienen la capacidad de atacar a los pequeños agregados de las proteínas A-beta y tau, causantes de la aparición del mal.

Ante este escenario, los investigadores, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista Journal of Alzheimer’s Disease, han creado este dispositivo, denominado MemorEMTM, que se coloca en la cabeza y que cuenta con múltiples sensores que se activan secuencialmente y emiten ondas electromagnéticas al cerebro del paciente, quien puede realizar sus tareas domésticas con normalidad mientras lo usa.

“Quizá la mejor indicación de que los dos meses de tratamiento tuvieron un efecto clínico importante en los pacientes con Alzheimer en este estudio es que ninguno de los ellos quería devolver su dispositivo después del estudio fue completado”, indicaron los expertos, tras probar el dispositivo en ocho enfermos durante una hora dos veces al día.

Es que, siete de los ocho pacientes vieron aumentado en cuatro puntos su rendimiento cognitivo al final del periodo de tratamiento de dos meses.

Además, se observó una reducción de 50 por ciento en la pérdida de memoria, respecto del comienzo del estudio, y los escáneres cerebrales mostraron mayor comunicación entre las neuronas en un área del cerebro crítica para la integración cognitiva llamada corteza cingulada/cíngulo.

A juicio de los expertos, los resultados obtenidos han aportado “fuerte evidencia” de que este dispositivo afecta directamente al proceso de desarrollo del Alzheimer porque es capaz de penetrar “fácilmente” en las células cerebrales para romper los agregados de dos proteínas tóxicas dentro de las mismas, las A-beta y tau, y, por tanto detener o revertir la pérdida de memoria.

Ahora, NeuroEM Therapeutics va a comenzar el reclutamiento de unos 150 pacientes con Alzheimer leve o moderado para confirmar si el dispositivo es seguro a largo plazo y aporta beneficios duraderos a nivel cognitivo. Una vez que obtengan los resultados de este ensayo clínico, que comenzará a finales de año, se solicitará a la Administración Nacional de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos su aprobación para el tratamiento del mal.

Por otro lado, expertos de la Clínica Universidad de Navarra, España, destacaron que “la tecnología como el PET para el diagnóstico de la enfermedad supone un gran avance, ya que permite hacerlo cuando empiezan los primeros síntomas, es decir, en las fases más tempranas y, por tanto, aún es posible realizar estrategias terapéuticas para intentar frenar el deterioro”, señaló Ángela Milán, neuróloga de la institución en Madrid.

La Jornada

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