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El director de Planeación Estratégica de la Cooperativa La Cruz Azul, José Alfredo Álvarez Cuevas, reveló a la Fiscalía General de la República los mecanismos que presuntamente utilizaba la cooperativa para desviar recursos, entre ellos operaciones sospechosas sobre la compra de jugadores del Club de Futbol Cruz Azul.

Funcionarios federales indicaron que, ante el agente del Ministerio Público Federal de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, José Alfredo aseveró que detrás de dicho mecanismo está su hermano Guillermo Héctor Álvarez Cuevas, ‘Billy’ Álvarez, quien “siempre tomó las decisiones unilateralmente”.

En la entrevista, mencionó que para el desvío de recursos se utilizaron empresas fantasma, aportaciones a fideicomisos sin la aprobación de la asamblea, pagos excesivos a servicios profesionales a despachos externos por la atención de asuntos legales que no prestaron o que si prestaban, que no defendían o patrocinaban los intereses de la cooperativa, y la venta de jugadores para el equipo de futbol Cruz Azul a un sobreprecio.

“Quiero señalar que varias veces me opuse a que se pagaran esos supuestos servicios…Guillermo Héctor Álvarez Cuevas no me escuchaba y decía que todo estaba bien cuando él perfectamente sabía que el esquema era ilegal”, dijo.

José Alfredo señaló ‘Billy’ Álvarez se ostentaba como director general, pero legamente carece de facultades de representación.

Durante la entrevista le fueron mostradas las facturas que entregó como prueba la tesorera de la Cooperativa, María Alejandra “N”, de supuestos pagos realizados por servicios inexistentes a empresas fantasma o fachada. Las reconoció como aquellas que en la empresa se utilizan para desviar recursos.

En el futbol se hacen operaciones a conveniencia

Añadió que empezó a darse cuenta de operaciones sospechosas sobre el pago indebido de contratos de juzgadores del club de futbol Cruz Azul, misma que ordenaba su hermano Billy Álvarez.

“…requerí la entrega de la información sobre la administración del mismo, así como todo lo relativo a la compra de diversos jugadores que, en mi apreciación, habían sido adquiridos para prestar sus servicios al equipo a un precio sumamente elevado y que no se justificaba por su rendimiento en otros equipos, edad, logros, etcétera”, puntualizó.

Relató en el ámbito de futbol se hacen operaciones a conveniencia y se alteran valores; por ejemplo, en el caso de Cruz Azul, añadió que Ignacio López Medina tiene un despacho que se dedica al arreglo entre jugadores, equipos y representantes; “estas operaciones se mueven en razón de una serie de prácticas que no son claras…”

Aseguró tener antecedente que en la época de Eduardo de la Torre y Ricardo Peláez se registraron operaciones que se pagaron a un precio muy alto por concepto de transferencia de los derechos del jugador, como en los casos de Orbelin Pineda, Jonathan Rodríguez, un jugador de apellido Sánchez que vino de Leones Negros de Guadalajara de la división de ascenso y de Misael Domínguez, operaciones muy elevadas que finalmente fueron negociadas por Ignacio López, con la anuencia de Billy Álvarez.

En el caso de Ricardo Peláez, apuntó que no estaba de acuerdo con el valor de los derechos del jugador y con los manejos que hizo Peláez, lo cual siempre hizo saber a ‘Billy’ Álvarez. Ante su insistencia, aseguró, salió Ricardo Peláez como director deportivo del equipo Cruz Azul.

José Alfredo dijo que desde 1961 formó parte de la Cooperativa, pero en 2010 fue separado de la misma. “El motivo principal de mi salida es que busqué poner orden legal en la cooperativa con un grupo de compañeros”. En 2013 fue restituido junto con otros socios en cumplimiento a una sentencia judicial.

“A pesar de haber sido restituidos por la autoridad judicial, yo y el resto de mis compañeros socios y miembros de los consejos de administración y vigilancia legalmente elegidos en el 2010 no recuperamos nuestro puestos dentro de la empresa, y fue hasta el mes de febrero de 2016 en que logramos incorporarnos a trabajar (…) sin embargo, no se me permitió llegar a la dirección comercial, por ser ésta una posición estratégica en la que no era yo afín a los intereses del señor Guillermo Héctor Álvarez Cuevas…” destacó ante el Ministerio Público Federal.

Milenio

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