lozano

Cuando la historia de Hirving Lozano parecía que tomaría la pendiente que padecen muchos mexicanos en el futbol europeo, grandes expectativas y destino la banca, ha logrado dar un giro en apenas tres semanas. Desde aquel entrenamiento donde el director técnico del Nápoles, Gennaro Gattuso, lo echó del campo porque no le vio entusiasmo, la historia ha dado un giro afortunado.

Ayer, Chucky Lozano sólo necesitó dos minutos para dar una exhibición de velocidad, desequilibrio y visión en el área para anotar el gol que dio la victoria 2-1 del Napoli sobre el Génova, que está en riesgo de descenso, para mantener el sueño de acudir a la Liga de Campeones.

Desde aquella vergonzosa expulsión de la práctica, Chucky cambió su suerte cuando apenas había entrado para jugar los seis minutos finales el 23 de junio. El mexicano se volcó a la portería y al 90 metió la pelota como pudo. Eso le dio más minutos que han empezado a incidir en la opinión de Gattuso sobre tricolor.

“No le doy nada, se merece todo lo que tiene”, admitió Gattuso; “a menudo no ha jugado, durante mucho tiempo ha hecho cero minutos, ahora tiene espacio y creo que está mostrando cosas muy buenas”.

El Chucky marcó un gol que parece firma de la casa napolitana y bien pudo anotar Mertens, Insigne o el español José Callejón.

Lozano se convirtió hace un año en el jugador más caro en la historia del Napoli, que lo contrató procedente del PSV Eindhoven por 42 millones de euros (46.5 millones de dólares). Tras un comienzo complicado de campaña que coincidió con la llegada de Gattuso en remplazo de Carlo Ancelotti, Chucky comienza a mostrar que puede ser un sustituto valioso para Mertens, a quien remplazó en el segundo tiempo del partido en el estadio Luigi Ferrari.

Pero Mertens, el máximo anotador en la historia del conjunto napolitano, sigue siendo la primera opción en la delantera. Y el internacional belga mostró por qué, al realizar un disparo combado desde los límites del área para colocar el balón en un ángulo y dar la delantera al Napoli en los descuentos de la primera mitad.

Poco después del descanso, Edoardo Goldaniga igualó por Génova con un cabezazo. Entonces fue cuando apareció Lozano, quien entró al minuto 64 y marcó al 66, y los napolitanos hicieron fiesta sobre la cancha. La victoria, sin embargo, no implica que cesen las exigencias de Gatusso hacia sus dirigidos.

“Lo estamos haciendo bien y estoy satisfecho con el equipo, pero quiero incluso más mentalidad competitiva”, dijo el técnico del Nápoles; “no llegas a ningún lado sólo con capacidades técnicas. El futbol está conformado de muchos componentes, tanto físicos como mentales”.

El Nápoles, que recién se coronó en la Copa Italia, ha perdido sólo un encuentro desde la reanudación. Esta victoria significó que los Partenopei recuperaran el quinto sitio, desplazando al AC Milán, que la víspera había vencido sorpresivamente 4-2 a la Juventus. En otro encuentro, Fiorentina no pasó del 0-0 en casa frente al Cagliari.

La Jornada

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