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Trabajadores de la salud brasileños solicitaron ayer a la Corte Penal Internacional (CPI) que inicie una investigación sobre la respuesta del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ante la pandemia de Covid-19, que consideran constituye un crimen contra la humanidad.

El caso fue presentado ante la corte en La Haya por una coalición de sindicatos, que asegura representar a más de un millón de trabajadores sanitarios de todo Brasil.

Los sindicatos acusan al presidente de extrema derecha “de haber actuado con negligencia criminal durante su gestión de la pandemia de Covid-19, arriesgando la vida de profesionales de la salud y miembros de la sociedad brasileña”, de acuerdo a documentos consultados por la AFP.

La CPI, creada en 2002, no tiene obligación de aceptar las miles de solicitudes presentadas ante su fiscalía, que decide de manera independiente qué casos presentar a los magistrados.

Jair Bolsonaro, quien anunció el sábado haber dado negativo por el coronavirus, más de dos semanas después de una prueba positiva, a menudo ha minimizado la gravedad de la pandemia llamándola “gripecinha” (gripecita).

Los sindicatos afirman que Bolsonaro ha “perpetuado los riesgos de contagio por Covid-19 al organizar reuniones con sus partidarios, acercarse a ellos sin mascarilla y promover un tratamiento médico muy cuestionable, con hidroxicloroquina”, considerado ineficaz contra la pandemia tras varios estudios científicos.

“La administración Bolsonaro debe ser considerada responsable de su respuesta ante la pandemia y su negativa a proteger a los profesionales sanitarios y brasileños que ha jurado defender”, señaló en un comunicado Marcio Monzane, secretario para la región de las Américas de la federación sindical UNI Global Unión.

Presionado por la Justicia, en rumbo de colisión con el Congreso y los grandes capitales, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ya curado del coronavirus, retomó su actividad y ahora apuesta en la moderación para lograr mayor gobernabilidad.

Como ha ocurrido durante las últimas semanas, Bolsonaro se mostró conciliador, sosegado y distante de la política de embate permanente que había adoptado desde que llegó al poder, en enero de 2019.

“Acabaron con el empleo en Brasil y tendremos que resolver eso”, dijo el mandatario este lunes al salir de su residencia oficial para dirigirse hacia el palacio presidencial por primera vez en 20 días, tiempo que pasó recluido tras dar positivo de coronavirus.

ContraRéplica

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