La tradición de las piñatas y su evolución

Las piñatas no pueden faltar en las fiestas decembrinas, son parte de la cultura mexicana y éstas ido cambiando de formas y colores con los años.

En la Ciudad de México hay una familia que se ha dedicado a mantener viva la tradición de las piñatas por 90 años, el negocio ha sido testigo de la evolución de tan tradicional objeto que es común ver en las fiestas y más aún en las posadas. Hugo Mena es el artesano fabricador de la mencionada familia, él ha heredado la confección de piñatas tal como se ha hecho desde que su bisabuelo comenzó a fabricarlas una vez se mudó a la capital desde Tlaxcala.

Las piñatas que elaboraban los bisabuelos de Mena eran las típicas estrellas de siete picos, algunas con forma de rábano, zanahoria, flor y payasos también. En un principio estaban hechas de carrizo y después pasaron a ser de barro. Con el tiempo se han ido aligerando las piñatas por el uso de distintos materiales, lo que nunca ha cambiado es el uso de papel y engrudo.

Mena aseguró que la tradición difícilmente llegará a desaparecer, pues sólo se transforma pero no deja de ser un pedido recurrente. La tradicional estrella de picos ha sido desplazada en preferencias, pero no ha dejado de existir, sólo se ha fundido entre las figuras de numerosos personajes políticos y de superhéroes o princesas, aunque en este año lo clásico se puso nuevamente de moda.

La venta de este producto es estable todo el año, pero se eleva aún mas en Navidad. Anteriormente se le consideraba un objeto de entretenimiento para niños, pero ahora los adultos suelen pedirlas para ellos mismos. Las despedidas de solteros generan las solicitudes mas extrañas debido a las formas y figuras que son solicitadas a la familia Mena.

El negocio de la piñata es visitado por extranjeros que quieren llevarse un recuerdo de aquí, sus peticiones suelen ser con personajes o formas populares en sus tierras natales y poco conocidos en México. Aquí se pide mucho la piñata de Trump, su figura se ha convertido en el equivalente a la del diablo y Judas que se solían golpear por tradición en las posadas, cosa que también ha pasado con algunos políticos mexicanos. Todos quieren acabar con esas figuras a punta de palos.tradicion-de-las-pinatas-1

La tradición de las piñatas mexicanas jamás desaparecerá, sólo cambiarán los gustos y peticiones en su elaboración.

eluniversal.com.mx

 

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