Una capital insegura, la herencia para “Güicho”

La frase utilizada hace años “en Guanajuato no pasa nada” ha quedado en el pasado para los capitalinos, pues en los últimos meses los delitos del fuero común, desde el incremento en asaltos, robos a casas y vehículos, homicidios, secuestros e incluso ataques presuntamente cometidos por el crimen organizado, han vulnerado la tranquilidad de la ciudadanía.

Fue durante el segundo semestre del año pasado cuando se presentó un aumento en la incidencia de robos a casas y asaltos violentos a transeúntes, e incluso algunos fueron lesionados.

A mediados de octubre del año pasado, una de las zonas más vulnerable fue la Calzada de Guadalupe y callejones aledaños como Púquero, en donde vecinos, estudiantes y trabajadores se convirtieron en la presa de José Abel Ríos Rosas “El Mounstrillo”, y de otros menores de edad, dedicados a asaltar a cualquier persona que pasara por el lugar.

Para esas fechas, bajo la gestión del alcalde Nicéforo Guerrero Reynoso y ante la exigencia de vecinos para inhibir los delitos, en una reunión vecinal con autoridades, “El Mounstrillo” fue señalado como el responsable de los asaltos y fue detenido el 20 de noviembre de 20011, sin embargo después fue puesto en libertad, al no existir denuncias en su contra.

Colonia Cerro del Cuarto, una de las zonas más conflictivas y escenario de riñas Ante las exigencias ciudadanas, las autoridades pidieron el apoyo de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) e incluso del Ejército, lo que derivó en la implementación de los operativos Base de Operaciones Mixtas (BOM), desde mayo pasado.

Sin embargo, varios integrantes del ayuntamiento han cuestionado la efectividad de dichos operativos, pues afirman que no ha habido una disminución en la incidencia delictiva y la comisión de conductas antisociales.

Los focos rojos Tal parece que durante este trienio, la Policía Municipal se ha visto rebasada por los hechos delictivos en colonias como Cerro de los Leones, Cerro del Cuarto, Cerro del Gallo, La Venada, en donde para los habitantes son comunes las riñas campales y lesiones, sobre todo los fines de semana.

Callejón Púquero, conecta a la Calzada de Guadalupe con el Cerro del Cuarto y lugar de asaltos y robos Las casetas en estas colonias, vehículos de la corporación y los policías han sido atacados por vándalos que son protegidos por sus familiares, lo cual ha derivado en pocas detenciones.

Aunque a decir de las autoridades municipales los operativos de vigilancia y prevención en dicha zona se han intensificado, los ataques incluso con armas de fuego y otro tipo de artefactos también se han incrementado.

A finales del 2011, la caseta de vigilancia de Pastita fue atacada por jóvenes con bombas molotov, al parecer los atacantes eran originarios del Cerro de los Leones. Los ataques a policías alcanzaron la madrugada del 5 de agosto del 2012 al alcalde Edgar Castro Cerrillo, y al entonces encargado de Seguridad Ciudadana, Juan Pablo Ramírez Talavera, quienes al encabezar el operativo BOM, este último resultó lesionado al caerle un ladrillo en la cabeza.

El alcalde Edgar Castro Cerrillo se ha unido a los operativo BOM implementado los fines de semana

El último hecho se suscitó la noche del 3 de septiembre, cuando la caseta de vigilancia del Cerro del Cuarto y que era ocupada por una mujer policía, fue apedreada por al menos seis hombres; las agresiones en esta zona obligaron a las autoridades de seguridad, cambiar los vidrios del inmueble y colocar láminas de acero.

También según los reportes de la dirección de Seguridad Ciudadana, son comunes los asaltos cometidos con violencia, aunque no son exclusivos de esta zona, pues se han registrado en colonias como Mártires 22 de abril y Villaseca, y algunos de ellos, incluso a plena luz del día.

Fuente: notimex

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